EL AJEDREZ JUEGA UN JUEGO
viscerales, planos
estructurados en política,
manipuladores
agentes de corredores
constantes en los colores
fracaso para pintores
un reto para los doctores,
para activar sus sensores.
Las torres moralistas,
estrictas,
correctas
imparciales
vigilantes ortogonales
con líneas limitantes,
abre ventanales
entre el amor y la amargura
entre la locura y la cordura
con lógica entrañable
y vientre artesanal.
La reina desesperada
recorriendo distancias