ELEVAR NUESTRA CONCIENCIA
¿de tener la capacidad de disfrutar cada atardecer, cada amanecer,
del viento, de los árboles, el mirar un pajarito, el sol…?,
nos perdimos en nuestro propio egoísmo,
y en nuestra propia cárcel, oscura y sin luz, cerrada.
¿Porque hay gente que sufre tanto?,
porque Dios los ama tanto que les da esas pruebas tan difíciles
para hacerlos fuertes, para fortalecer su alma, su espíritu, su cuerpo, su mente…
para madurar, para recapacitar, para ser diferentes…
y a veces, los golpes no paran,
como cuando a la orilla de la playa nos arrastra el mar y nos revuelca,
y cuando intentamos salir nos vuelve a jalar y nos revuelca y nos aleja más…;
a veces, es solo eso… y requerimos dejar de luchar contra las olas,
contra la tierra, contra la corriente, y dejarnos llevar, fluir,…
lentamente, un poco, para poder pensar, despejarnos, tener más claridad…
y desde adentro agarrar más fuerza para salir,
bien enfocados y con una dirección, un plan, una visión;
nada nos detendrá, ni una, ni dos, ni tres olas juntas,
a veces estas se pueden pasar por abajo y su fuerza ni se siente,
a veces por arriba y nos sacude y atemoriza un poco…
el saber que vamos por arriba, aterrorizados por miedo a morir,