TU DESTINO
es único e inigualable, deja la soberbia y acéptate,
no trates ser igual que alguien más, de imitar;
es tiempo de mirar hacia tu interior, de mirarte a ti mismo y conocerte,
aceptarte, mejorarte y retarte, el poder está en ti, en tu control,
en tu libertad, en tu corazón…,
no está en el dinero ni en la burocracia “el poder es mental”,
está en tu mente, la mente es tu salvación o tu perdición,
puede ser tu peor enemigo, por eso cuida y filtra tus pensamientos
y de estos tus palabras, de tus palabras, tus acciones y sé congruente y sabio.
Respeta las leyes divinas y del universo, la conciencia natural,
el saber diferenciar el bien del mal y decidir por elección el bien,
el mal, más que un mal para otro es una tortura para ti,
se multiplica por mil y se regresa en forma potente y sin parar,
es un veneno que mata, un cáncer que no tiene cura.
El egoísmo, tanta vanidad, nos hace perder los pies del piso
y estar en una fantasía irreal, perdidos entre nubes,
sin ambición y sin esperanza.