DESPIERTA
será tu camino de reconocimiento, de valoración y transformación,
de lo vano a lo inmortal, de lo pagano a lo transcendental,
de lo mundano a lo espiritual.
Una vez que comienza es como un rio que no se detiene
y su caudal aumenta cada vez más,
su agua se limpia al transcurrir su paso, su fuerza aumenta
y llega la calma entre la profundidad, entre la lejanía del horizonte,
la fuerza es tu coraje y la calma tu paz;
el día, la noche, el desespero; y tu alma tu perdición,
DESPIERTA que la luz entre en ti y te permita ver,
abre los ojos del amor, del perdón, mírate a ti,
júzgate a ti antes que a los demás, pide humildad, sensibilidad,
para convertir ese corazón duro en una roca que se baña en agua
y se vuelve permeable, que permite el comienzo de una transformación,
con ayuda del universo, de los acontecimientos, del tiempo,
y todo a su tiempo, sin la tiranía, sin estereotipos,
sin soberbia, con prudencia y pudor.
El agua, lo que te permita llorar.
La tierra, lo que te hace caer, ensuciarte,
para levantarte y recomenzar, intentar y continuar.
El sol, que te hace sudar, la temperatura que permite que se agite tu corazón,